Qué le pasa a la luz para que veamos azul
Una explicación que se entiende sin saber física, y que además responde lo del atardecer.
La respuesta corta es que la luz choca con el aire. La interesante es por qué eso da azul y no otro color.
1. Al atardecer la luz atraviesa más aire
Con el sol bajo, sus rayos cruzan un grosor de atmósfera mucho mayor antes de llegar. En ese camino largo el azul se dispersa tanto que se pierde, y lo que queda de frente es lo que menos se desvía: naranjas y rojos.
2. El violeta se dispersa aún más, pero no lo vemos
Siguiendo la lógica anterior el cielo debería verse violeta. No lo hace por dos razones: el sol emite menos violeta que azul, y nuestros ojos son bastante poco sensibles a esa parte del espectro.
3. El aire dispersa más el azul
Las moléculas del aire desvían la luz, y desvían mucho más la de longitud de onda corta, que es el azul, que la larga, que es el rojo. Por eso el azul rebota por toda la atmósfera y llega a tus ojos desde cualquier punto del cielo.
4. La luz del sol lleva todos los colores
Lo que llamamos luz blanca es la mezcla de todos. Cuando se separa —en un prisma o en un arcoíris— aparecen por orden. Todo lo demás sale de ahí.
Un solo fenómeno
El azul del mediodía, el rojo del atardecer y el blanco de las nubes son la misma cosa vista en tres situaciones distintas.